Verdi Requiem

VERDI: UNA MISA DE REQUIEM MÁS ALLÁ DE LAS CREENCIAS.

La Messa da Requiem de Giuseppe Verdi fue estrenada en 1874 “Per l’anniversario della morte di Alessandro Manzoni XXII Maggio MDCCCLXXIV”.

El impacto que causó en su estreno no responde solamente a la fuerza de su mensaje sino también al carácter rupturista que adquiere, cuando el público la asocia a su música operística.

Es sabido que Verdi no era un hombre religioso, por lo que su Requiem siempre se ha visto desde la perspectiva de un lamento ante la muerte, dedicado a su amigo Manzoni, por encima de una confianza en la salvación y la vida eterna.

Muestra de ello es su Dies Irae, que enfatiza lo terrible del Juicio Final, muy lejos de mostrar una imagen esperanzadora ante la reunión con el Señor. La misma sensación nos deja su impactante final, donde la música desaparece entre el susurrante Libera me de la soprano, capaz de estremecer al público y reflejando perfectamente el significado estricto de la palabra Requiem (descanso).

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Este es un ejemplo de cómo un tenor, una contralto o una soprano pueden aprender con facilidad el Dies Irae del Requiem de Verdi modificando los volúmenes de cada voz en función de sus necesidades, en la misma partitura, editada y original en la app, que ya no necesitarás buscar, imprimir o copiar.

A pesar de que en su día fue escrito para ser interpretado por cantantes profesionales, hoy día los avances tecnológicos permiten que como coralistas amateur también podamos acceder a obras del repertorio más complicado.

Entre estas posibilidades se encuentra la Singerhood, una aplicación para dispositivos móviles que permite el estudio por voces separadas. Descarga la aplicación Singerhood en tu móvil.

Juntos pero no revueltos

En sí, el Requiem no es una ópera ni lo pretende, pero los recursos operísticos en la composición de Verdi son inevitables y las similitudes con algunos pasajes de Aida evidentes en números como Lux Aeterna o Liber Scriptus. Dentro de su propia realidad compositiva fue capaz de componer una obra sacra al nivel de la Pasión según San Mateo de Bach, la Missa Solemnis de Beethoven o la Grande Messe dels Morts de Berlioz, construyendo una nueva percepción de la religiosidad dentro del ideario romántico.

La música sacra que mezcla sus fundamentos con  el teatro musical no aparece con Verdi, desde los oratorios de Bach o el Messiah de Haendel encontramos influencias del género operístico en composiciones sacras, que luego seguirán inspirando obras como la Missa Solemnis de Beethoven.

Las similitudes ya aparecen cuando las composiciones se crean para solistas, coro mixto y orquesta, a pesar de que no se interpretan roles de personaje el hecho de que los solistas interpreten su parte en la obra nos traslada mentalmente al universo lírico teatral y somos capaces de sentir la interpretación desesperada de sus súplicas y de emocionarnos cuando tratan de hacernos llegar su sensación de paz.

Teniendo en cuenta que desde el comienzo Verdi trató de alejar la idea operística de la interpretación de su Requiem dejó advertencias importantes al respecto:

“No se debe cantar esta Misa en la forma en que se canta una ópera, y por lo tanto el fraseo y la dinámica que puede estar bien en el teatro no me satisfacen en absoluto”. 

Estructura y composición del Requiem de Verdi

Las partes de una Misa de Réquiem en la liturgia católica son: Introitus, Kyrie eleison, Graduale, Tractus, Sequentia, Offertorium, Sanctus, Agnus Dei y Communio.

Estos textos, procedentes del canto gregoriano, se reúnen por primera vez en una única obra polifónica de la mano de Johannes Ockeghem.

Muchos autores han compuesto misas de difuntos desde ese momento y Verdi, siguiendo esa estructura clásica divide su Requiem en 7 partes, prescindiendo del Gloria:

  • Requiem Aeternam y Kyrie (SATB y coro)
  • Sequentia Dies Irae
    • Dies Irae
    • Tuba mirum (bajo y coro)
    • Mors stupebit (bajo y coro)
    • Liber Scriptus (mezzo-soprano y coro)
    • Quid sum miser (soprano, mezzo-soprano, tenor)
    • Rex tremendae (SATB, coro)
    • Recordare (soprano, mezzo-soprano)
    • Ingemisco (tenor)
    • Confutatis (bajo y coro)
    • Lacrymosa (SATB, coro)
  • Offertorium – Comine Jesu (SATB)
  • Sanctus (doble coro)
  • Agnus Dei (soprano, mezzo-soprano, coro)
  • Lux aeterna (mezzo-soprano, tenor y bajo)
  • Libera me (soprano y coro)

Al no existir un texto unificado del Réquiem admitido “oficialmente”, cada compositor suele elegir las partes de la liturgia que va a emplear, Verdi agregó a los textos básicos del Libera me y amplió el Dies Irae.

Todas las partes de este Requiem están plagadas de una sonoridad melancólica, que nos muestra la reflexión de Verdi sobre la muerte, el misterio y la duda. Caminando hacia la luz pasando por la piedad, el miedo, el conflicto y la búsqueda del descanso.

Una de las partes más impactantes y novedosas del Requiem es el Dies Irae, que encarna la expresión de la emoción, la súplica y el temor por la condenación. Un fragmento de una intensidad emocional sin precedentes y que no es de extrañar que posteriormente haya sido utilizado frecuentemente en el cine, en películas como Mad Max, de George Miller o Django, de Quentin Tarantino.

2 comentarios en “VERDI: UNA MISA DE REQUIEM MÁS ALLÁ DE LAS CREENCIAS.”

  1. Grandiosa obra que tendré el privilegio de cantar próximamente en el auditorio Nacional. En la preparación y estudio de la misma estoy utilizando la app Singerhood, que me facilita tanto el canto individual como el coral. Un lujo de aplicación. Gracias Singerhood!!

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