Ya lo dijo Nietzsche, “LA VIDA SIN MÚSICA SERÍA UN ERROR. Y es que la música es capaz de despertar emociones, de transportarnos a otro lugar, de animarnos o entristecernos

¿La música activa la misma zona cerebral que la alimentación y el sexo, y quizá por ello nos haga felices? Ahí lo dejo.

Todo esto y mucho más es lo que contamos en nuestro directo semanal. Aquí dejamos el zoomito de esta semana, en el que Manuel Aguilar, experto en psicología deportiva y coralista, nos habla sobre el psicología y música:

¿Qué es la música?

La música es una sucesión de señales acústicas que nuestros oídos recogen y envían al cerebro. Allí se descodifican y se les da significado. Y todo en fracciones de segundo. Pero, para que eso pase, el cerebro involucra a las emociones, que son las encargadas de convertir el sonido en algo comprensible.

La música nos anima, nos relaja, nos entristece, nos alegra… tiene esa capacidad, la capacidad de cambiar nuestro estado de ánimo. Es capaz de evocar el núcleo de las estructuras responsables de nuestro universo emocional.

Hay sociedades sin escritura, pero ninguna sin música. Somos de forma innata criaturas musicales. Y hay una buena razón para ello: nos permite desempeñar funciones sociales. Cuando nacemos, no sabemos qué significan gran cantidad de términos, pero aprendemos a hablar al escuchar la musicalidad de lenguaje.

Al escuchar música se activan las aéreas del cerebro que se encargar de la imitación y la empatía, donde están las neuronas-espejo, que actúan reflejando las acciones e intenciones de los otros como si fueran propias. De esta forma, podemos sentir el dolor de otros, su alegría, su tristeza… nos permite compartir sentimientos y emociones.

Sobre todo esto y sobre la importancia de la música nos hablaban en el programa Redes: Música, Emociones y Neurociencia: la música afecta a todo el cerebro, de una u otra forma. Mientras tocan, los escuchan y los coordinan con sus propios movimientos y con su propia producción de sonidos, recuerdan lo que han producido antes, así como lo que producirán después.

Emociones, sentimientos y estados de ánimo

La música es capaz de despertar el núcleo de las estructuras cerebrales creadoras de nuestro universo emocional. Al escuchar música se activan las áreas del cerebro que se encargan de la imitación y de la empatía.

Las emociones son las encargadas de convertir los sonidos que percibimos en algo comprensible. Sin ser conscientes asociamos los sonidos que apreciamos, por sutiles que puedan ser, con las emociones. Esta asociación sonido-emoción hace que entendamos las situaciones en las que estamos, permitiéndoos reaccionar acorde al contexto.

Existen 6 emociones básicas: SORPRESA, ASCO, MIEDO, ALEGRÍA, TRISTEZA E IRA. Estas 6 emociones básicas aparecen durante el desarrollo natural de cualquier persona con independencia del contexto en el que se desarrolle.

SIN EMOCIÓN NO HAY APRENDIZAJE. Las emociones actúan como marcador de la memoria, es decir, le dicen a nuestro hipocampo la importancia que tiene o no recordar aquello en cuestión.

Música y emociones

El sonido y la música siempre han estado ligados al ser humano y por tanto, ligados a las emociones. Nuestros antepasados utilizaban los sonidos y la música como herramienta de supervivencia y de comunicación; crearon asociaciones que les permitían predecir situaciones de peligro con las que desarrollaron habilidades sociales que acabarían desembocando en la creación de un lenguaje común. 

Nuestra relación con la música llega hasta tal punto, que esta es capaz de alterar nuestro estado emocional;  al escuchar música se activan las áreas del cerebro donde están las neuronas-espejo, que actúan reflejando las acciones e intenciones de los otros como si fueran propias, nos permiten compartir sentimientos y emociones. De esta forma podemos sentir el dolor de los otros, su alegría, su tristeza,…

Quizás por esto la música es capaz de alterar nuestras emociones y crear lazos sociales; porque nos PERMITE COMPARTIR SENTIMIENTOS.

Estudios neurocientíficos demuestran que la música tiene la capacidad de cambiar nuestro estado de ánimo activando cada una de las estructuras emocionales del cerebro. La siguiente imagen ilustra cómo varían las zonas de activación en función de si estamos escuchando una canción que nos gusta o una que no.

música y cerebro

 

Habitualmente, empleamos las palabras para describir cómo nos sentimos, pero, estas no son lo suficientemente eficaces para hacer que otras personas sepan exactamente qué estamos sintiendo;

Con la música es más fácil la descripción sensorial. Con ella es posible evocar sensaciones y que el receptor entienda perfectamente a qué emoción nos estamos refiriendo. Por ello la música resulta enormemente útil y tiene aplicaciones muy prácticas. Por ejemplo, en el cine la música resalta emociones y funciona como una guía que ayuda al espectador a entender mejor la escena.

La música es universal

La música activa el cerebro de forma idéntica cuando escuchamos una pieza clásica, independientemente de las experiencias previas y las preferencias musicales individuales.

Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (EE UU) afirman que el cerebro de todos los seres humanos se activa exactamente del mismo modo independientemente de las experiencias previas y las preferencias musicales individuales.

¿Cómo ser relacionan psicología y música?

La música es importante en el ámbito de la Psicología, ya que se puede aplicar para ayudar a pacientes que padecen trastornos de sus estructuras cerebrales y que están relacionados con las emociones… nos permite compartir sentimientos y emociones. La música puede comunicar información, une a las personas, es social.

La musicoterapia es una claro ejemplo de utilización de música en psicología. El término MUSICOTERAPIA, según la Federación Mundial de Musicoterapia, se refiere al uso de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, melodía, armonía) realizado por un musicoterapeuta calificado con un paciente o grupo.

Con su uso se busca:

  • Facilitar, promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.
  • Lograr una mejor integración intra y/o interpersonal y una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento.
  • Trabajar con pacientes que padecen trastornos de sus estructuras cerebrales relacionados con las emociones: depresión, trastorno de estrés postraumático, trastornos de ansiedad, víctimas…
  • Mejorar la comunicación de niños con autismo. Los niños con autismo sienten un gran interés por la música y son propensos a componer música con otros. En entornos terapéuticos es difícil comunicarse con ellos a través del lenguaje, en cambio, resulta más fácil hacerlo mediante la música.
  • Trabajar con personas con trastornos relacionados con demencia, Alzheimer, pérdida de memoria.
  • Trabajar la memoria procedimental o instrumental, una memoria a largo plazo e inconsciente, que refleja la forma de hacer las cosas. Es la memoria que utilizamos para escribir, montar en bicicleta, conducir, tocar un instrumento…

Pero sobre todo, para mi, la música es compartir, la música es… ESTO