castrati

Curiosidades musicales. Castrati o Capones

Castrato / Capón

El castrato (plural castrati) es un cantante varón a quien se ha esterilizado en su infancia para que se mantenga en la tesitura de soprano o contralto. Esta intervención sobre los testículos impide producir hormonas que, tras la pubertad, llevan al cambio de voz. Por eso un hombre castrado conserva su voz infantil aflautada.

El fervor por los castrati tiene algo de afición a lo bizarro y exagerado, tan propio del Barroco. Sin embargo, su origen es anterior y eminentemente práctico: las restricciones de índole religiosa que tenían las mujeres para subir a escenarios teatrales o coros de iglesia. Por eso, los papeles femeninos en oratorios u óperas debían interpretarlos niños, cosa problemática si tocaba el rol de aguerrida walkiria. Llegan entonces los capones a salvar el espectáculo, convirtiéndose en verdaderas estrellas, equivalentes a los actuales ídolos del pop y rock.

Si España e Italia ven nacer esta práctica en el siglo XVI, el barroco la hace florecer, extendiéndose hasta la ópera del clasicismo y romanticismo. Por su parte, la Capilla Sixtina lució castrati hasta casi el siglo XX. En concreto, Alessandro Moreschi (1858-1922) fue quien apagó las luces y cerró la puerta de una práctica con cuatro siglos a sus espaldas. Moreschi tuvo la oportunidad de grabarse cantando. Escuchar hoy ese crepitante archivo sonoro subraya la extraña falta de concordancia entre la figura del cantante y su voz.

Alessandro Moreschi
Moreschi, el último castrato

Volviendo a los tiempos de gloria forzada, los castrati tuvieron otros papeles en las cortes europeas, donde los monarcas gustaban de presumir su presencia. Igual que sucediese con los eunucos, los castrados fueron un icono sexual: la Iglesia les prohibía contraer matrimonio, lo cual se unió a la imposibilidad para provocar embarazos y su fama de infatigables, para convertirlos en objeto de deseo.

Especial mención merece el castrato Farinelli (Carlo Broschi, 1705-1782), quien «Fue el cantante castrado más famoso de todos los tiempos. A través de él se puede trazar un fascinante fresco de la Europa del siglo XVIII, porque triunfó en Italia, sobre todo en una Venecia absolutamente loca, con teatros abarrotados y vidas más que licenciosas en plena época de su amigo Casanova. […] Pero sobre todo en España donde llegó a curar con su canto la depresión de Felipe V, en mitad de una corte plagada de ambiciones, intrigas y dominada con mano de hierro por Isabel de Farnesio. Farinelli tuvo la habilidad de superarlas todas y sobrevivir en la corte dos reinados, el de Felipe V y Fernando VI, hasta que fue expulsado por Carlos III, que detestaba la música».

Farinelli
Stefano Dionisi como Farinelli

Una buena recreación de la época es la película Farinelli (Gérard Corbiau, 1994), retrato del drama y el brillo reservado a los castrati, donde se ve cómo las promesas de fama y riqueza seducían a padres que amputaban el futuro de sus propios hijos, con el riesgo añadido de que algo saliera mal en una operación hecha sin precauciones.

Como curiosidad, en esa película el cantante se construyó mezclando fragmentos grabados a un contratenor (Derek Lee Ragin) y a una soprano (Ewa Mallas Godlewska). La soberbia quimera resultante abarca un registro de tres octavas y media.

Frente a una voz de mujer o niño, el castrato podía tener mayor potencia sonora y brillo, además de una refinada técnica de emisión y un control, conseguida por años de práctica, ya que se trata de personas que se han dedicado casi exclusivamente a cantar desde una edad muy temprana.

Hoy existen técnicas para entrenar la voz de modo que un hombre alcance registros extremadamente agudos sin traumas ni traumatismos. Contratenores y sopranistas emiten alegremente notas vedadas a cantantes convencionales, pero conservando sus atributos. Una vez más, lo importante es practicar y disfrutar por el camino. Todo por el arte, o el espectáculo.

Latham, Alison. «Diccionario enciclopédico de la música». Oxford.
Medina, Ángel. «Los atributos del capón: imagen histórica de los cantores castrados en España». ICCMU.
Ruiz Mantilla, Jesús. «Yo, Farinelli, el capón». Aguilar.

3 comentarios en “Curiosidades musicales. Castrati o Capones”

  1. Pingback: Cantares: subir, atraer, iluminar | Singerhood

  2. Pingback: Jean-ésbastien Valée. Audiation y dirección coral

  3. Pingback: Personajes: el director de coro

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *