coro trabajo equipo

El canto coral como trabajo de equipo

Mis amigos de Recursos Humanos algunas veces me invitan para dar charlas sobre gestión de equipos. Cuando quiero expresar lo que significa el trabajo conjunto, el trabajo compartido entre varios, no encuentro mejor forma de hacerlo que explicarlo con el canto coral.

Ocurre que la suma de muchas personas —cantantes todos, pero individualmente nadie apreciaría por sus dotes vocales— consigue que las capacidades de cada uno se transformen cuando hacen música rodeándose de otras personas de forma organizada. Se produce un pequeño milagro, nace una crisálida sonora que nunca deja de asombrar. Eso es un coro.

Si hay ganas, la receta es simple: algo de afinación, memoria y tiempo… Tres claves que, para quienes saben, provocan que se materialice la magia del canto polifónico.

Todo bien aderezado. Un poco de sal en esa negra con puntillo. Una pizca de pimienta en aquel tresillo. Huevo y miel para los fortísimos… y el Maestro consigue la poción mágica otra vez. Mil ingredientes juntos, acaso imposibles de morder tras recolectarlos de su mata, pero que con mimo, madurez y calor maceran el manjar sonoro, simplemente la orgía en Sol.

Acaso es la esencia del ser humano. Muchos que por separado solo darían un resultado convencional, pero que juntos crean algo grande. Quizás la suma de las músicas individuales, en apariencia duras, rugosas, frías y oscuras,  pero que juntas se convierten en dulces, resonantes, profundas, a veces sedosas, otras veces siniestras, en ocasiones metálicas y brillantes, pero siempre, o casi siempre, sublimes.

Nada me produce un llanto más dulce, nada ofrece una caricia más tierna, son voces suaves, son voces juntas, arrastran sonidos, me dan sus notas bien cerca.

Gracias Coro.

Excepto el agradecimiento final, quizá sobren palabras escritas. Mejor escuchar. Ahí va una perla, simplemente para el disfrute.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *